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“La eliminación duele”

¡Victoria amarga! El Bayern entre tristeza y orgullo

Es campeón del mundo, dos veces campeón de Europa y ha ganado una vez la Liga de Campeones, pero el martes por la noche, Xabi Alonso ya solo era un jugador triste y derrotado sobre el césped del Allianz Arena. La cabeza bajada y tapándose la cara con sus manos. Unos metros más allá, estaba David Alaba tirado en el suelo, con la cara en el césped. Thomas Müller caminaba por el campo moviendo la cabeza incesante, de un lado al otro, sin poder creer lo que había pasado. En el vestuario corrieron las lágrimas. “Duele mucho”, explicó Müller.

Por término medio, los muniqueses tiraron a puerta cada 3 minutos (33 veces en total). Pocas veces un equipo dominó de esa forma un partido de semifinales de Liga de Campeones. Pero el 2-1 (1-0) contra el Atlético de Madrid fue una de las victorias más amargas de la historia del club alemán, puesto que el 1-0 de la ida no fue suficiente para el paso a la final. Faltó un gol. “El fútbol a veces es extremadamente malvado”, opinó Müller.

“Un gran cumplido”

“El equipo ha hecho un grandísimo partido. En principio lo hizo todo bien y habría merecido ir a Milán. Solamente se les puede felicitar. A pesar de todo no hemos quedado con nada”, dijo Karl-Heinz Rummenigge e informó: “Los jugadores naturalmente están tristísimos, en el vestuario hay un silencio absoluto”.

Poco antes el estadio estaba muy animado. “El ambiente fue increíble, la afición nos ha animado. Nos motivamos el uno al otro para seguir adelante”, comentó Philipp Lahm. “Hemos hecho un partidazo. Jugamos muy bien juego con el balón, tuvimos intensidad, tuvimos pasión, tuvimos una afición de locura, y un banquillo magnífico”, dijo Müller. Luego Lahm comentó: “Hemos dominado totalmente en esta semifinal durante 150 minutos, hemos cortado el juego del rival y creado ocasiones de gol. Pero hemos fallado al no marcar suficientes goles”.

“Gran temporada de Liga de Campeones”

Los tantos de Alonso (31’) y Robert Lewandowski (74’) al final fueron insuficientes, ya que Antoine Griezmann (54’) aprovechó su única ocasión del encuentro entero para marcar el gol fuera de casa que le valió para pasar a la final con su equipo. No hubo “ningún reproche” (Rummenigge) hacia Müller, que falló un penalti que pudo haber supuesto el 2-0 en el minuto 34. Él mismo se tiró de los pelos: “Un penalti que no entra, no es un buen penalti tirado”. En la fase final del partido (84’) también Fernando Torres, del equipo rival, falló un penalti (injustamente pitado).        

Al final acabó en un 2-1 y para el Bayern terminó la temporada europea en la semifinal. Como en los años anteriores. “Es duro aceptar esto después de nuestro rendimiento. Pero el fútbol es así. A veces el mejor equipo no está en la final”, dijo Alonso. “Tristes, pero orgullosos a la vez. Lo hemos dado todo y hemos jugado una buena temporada europea”. Pero eso no fue un gran consuelo. “Esta noche hay que intentar superar este contragolpe, porque el sábado esto sigue, en Ingolstadt”. Y Lahm recordó: “Aún podemos acabar la temporada con el doblete”.