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3-1 en Ratisbona

Derrota en el amistoso de un Bayern plagado de canteranos

Un Bayern repleto de canteranos ante la ausencia de 12 internacionales cayó este noche 3-1 frente al SSV Jahn Regensburg. Los15.224 espectadores que abarrotaron el Continental Arena vieron como Lucas Scholl (31´) adelantó a los visitantes antes de que pero Kolja Pusch (34´, de penalti), Jann George (39´) y Markus Ziereis (43´) remontaran poco antes del descanso.

Guardiola contó en su once titular con 5 componentes de la primera plantilla: Sven Ulreich, Philipp Lahm, Xabi Alonso, Sebastian Rode y Sinan Kurt. El resto de la convocatoria la completaron canteranos del equipo sub-19 y el filial. Pese a la juventud, sería la escuadra bávara la que dispondría de la primera ocasión clara en las botas de Daniel Hägler, pero el guardameta local, Philipp Penkte se mostró muy seguro (13´).

El Bayern dominaba el tempo del partido y en el minuto 31 cosechó la más que merecida ventaja en el marcador. Rode recuperó en el centro del campo y cedió a Scholl en el área; el canterano batió a Pentke con un preciso remate. El cuadro local tiró de orgullo y, tan solo dos minutos más tarde, logró el empate tras un penalti de Xabi Alonso a Pusch. El propio Pusch no perdonó desde los once metros (34´).

Sin suerte en la finalización

El Jahn, espoleado por la grada local, empezó a generar más peligro en sus llegadas. En el minuto 39, Ziereis ganó la línea de fondo y envió a un George que no tuvo mayor problema en enviar al fondo de las mallas desde el balcón del área pequeña. Poco después, en el 43, Ziereis no desaprovechó una buena asistencia de Pusch para elevar el 3-1 al electrónico.

En la segunda mitad retomó el Bayern el timón del duelo ante un Jahn muy defensivo, que contaba con 7 caras nuevas. Scholl (47´), Rode (51´) y Hägler (63´) probaron fortuna desde la lejanía, aunque sus remates se marcharon fuera. En el bando contrario Kevin Hoffmann puso a prueba a Ulreich, pero el guardameta del Bayern atajó sin mayores problemas (67´).

Pep Guardiola sustituyó a Lahm, Xabi Alonso y Rode en el transcurso de un segundo acto que perdió ritmo conforme se aproximaba el pitido final. Las ocasiones escasearon y el 3-1 de la primera mitad sería el resultado definitivo.