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'Va para mejor'

Schlaudraff se alegra de su regreso

El minuto 84 en el partido de la Copa UEFA contra Belenenses de Lisboa fue para el jugador del primer equipo del Bayern de Múnich, Jan Schlaudraff, como el comienzo de una nueva vida futbolística. Cuando el delantero de 24 años entró en lugar del preferido del público Franck Ribéry, celebró su regreso sobre el césped y su debut con la camiseta del Bayern, tres meses y medio después de su operación por una lesión en la espalda.

”Fue obviamente muy bonito“, dijo Schlaudraff luego de su primer actuación desde finales de abril. “Me alegró mucho que tan sólo después de pocos entrenamientos me encontré ya en la plantilla. Que el partido haya salido así y haber ingresado al campo, fue aun más satisfactorio”.

Técnicamente brillante

Después de un trabajo intensivo de rehabilitación, Schlaudraff había vuelto al equipo hacía sólo 9 días. En esos pocos entrenamientos no sólo demostró su aptitud. “Demostró que es un jugador técnicamente brillante y que busca ocasiones de uno contra uno”, elogió el entrenador Ottmar Hitzfeld a su jugador con el número 19 en la espalda.

Y justamente por esas capacidades el ”General“ le otorgó su confianza en la fase final del partido Belenenses al tres veces jugador del seleccionado alemán. En los pocos minutos que jugó, Schlaudraff demostró buenas intervenciones, intentó romper con rápidos regates a la compacta defensa de los portugueses y demostró mucha visión de juego con un centro preciso a Hamit Altintop.


Diez minutos muy buenos

”Fueron unos 10 minutos muy buenos“, declaró Schlaudraff, que en las próximas semanas quiere “encontrar tan rápido como sea posible su ritmo de juego“ en participaciones en el equipo de la liga regional. Lo principal seguiría siendo que después de un ”comienzo muy, muy difícil“ en Munich ahora “se encuentra nuevamente bien físicamente”. Un programa específico para su espalda ayuda a que “todo se estabilice”

Después de la mudanza de Aachen a Munich, habría sido aún ”muy difícil establecerse“, según Schlaudraff. Más todavía cuando uno se encuentra lesionado y durante semanas no puede ejercer su profesión. A pesar de su operación los dolores no se habrían ido del todo.”No sabía como seguiría la cosa”, confesó. “Resultaba muy difícil estar de buen ánimo”

Sin casa, sin muebles

Además de las preocupaciones por su salud se juntaron problemas para encontrar una vivienda y con la compra de los muebles, a pesar de que la planificación fue con tiempo. “La empresa de muebles quebró y tuvimos que reorganizar todo”. A pesar de que desde finales de junio está en Munich, los muebles le fueron entregados a principios de esta semana. “No es lo que uno llamaría un buen comienzo”, opinó Schlaudraff con cierto sarcasmo.

Pero todo esto pasó al olvido desde la noche del jueves. La casa ya está, los muebles llegaron y su regreso también es un hecho. “Los minutos sirven de motivación para que él sepa que puede estar a la altura de las circunstancias”, dijo Hitzfeld. De la misma forma lo ve Schlaudraff: “Estoy sano, no tengo más molestias. Por primera vez las cosas van para arriba”.