Gran noche de fiesta por el 6º título consecutivo

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El sábado a las 17:39 llegó la hora. El capitán Manuel Neuer cogió la 'ensaladera', la llevó hasta Thomas Müller y este la levantó al cielo de Múnich. "Hoy nos podemos recompensar por todo el año", se alegraba el atacante, que puso el pistoletazo de salida a una larga e intensa fiesta.

Ni por la abultada derrota por 1-4 en el último partido ante el VfB Stuttgart se torció el ambiente. "Las celebraciones marchan mejor que nuestro partido, eso tenemos que decirlo claro", se rió Thomas Müller. Jupp Heynckes encontró, rápidamente, una explicación para el rendimiento de su equipo: "Les di libre el día de mañana, pero los jugadores se han debido de confundir con la fecha", explicó el entrenador de 73 años, que se fue de los vestuarios nada más se entregó la 'ensaladera' para evitar el baño de cerveza.

Gerland no se libró

A su asistente, Hermann Gerland, no le fue igual de bien y tuvo que "sufrir" el ritual para el júbilo de los aficionados, lesionándose incluso por ello. "Espero que no sea muy grave, pero tenía una cuenta pendiente con "el tigre". Los gastos médicos los asumiré yo, por supuesto", comentó el culpable, Sandro Wagner, antes de que cogiera el trofeo y de que continuara la fiesta en el Paulaner am Nockherberg

Aquí, los invitados, el Primer Ministro de Baviera, Markus Söder, el alcalde de Múnich, Dieter Reiter, el presidente de la DFB, Reinhard Grindel, el presidente de la DFL, Reinhard Rauball y el director general, Christian Seifert, así como numerosas leyendas del FC Bayern fueron testigos del debut mundial de una banda muy especial.

A pedido de Thomas Müller, los canteranos Meritan Shabani, Franck Evina - los dos firmaron la semana pasada su primer contrato profesional - y Jonathan Meier, que estuvo convocado con el primer equipo por primera vez en su carrera, tuvieron que cantar su canción de iniciación. Con Aloe Blaccs "I need a Dollar", demostraron que son, definitivamente, mejor con el balón y el buen ambiente que reina en el equipo, hecho con el que Rummenigge se quitó "el sombrero".

De fiesta hasta por la mañana

"Ser campeón de liga seis veces seguidas no es solo un récord, es algo extraordinario", dijo Rummenigge. "Cuando eres campeón con 21 puntos de ventaja, uno es muy feliz". Después de que todos los invitados repusieran fuerzas con una merienda bávara, gambas y filetes, tocó ir a la pista de baile. Motivados por el cantante de hip hop, Wyclef Jean, ningún muniqués pudo resistirse a quedarse sentado y Jérôme Boateng, David Alaba y Kingsley Coman subieran a la pista.

Se bailó, cantó y celebró hasta por la mañana. "Hoy es un día muy bonito", reconoció un feliz Niklas Süle. "Es una sensación increíble que no se puede explicar", añadió David Alaba. Esa sensación se la merecen desde la pretemporada del verano del año pasado. Todo eso puso salir el sábado por la noche, aunque el Rekordmeister volverá a concentrarse el martes para su próximo objetivo.

La semana que viene tendrá lugar la final de la Copa DFB en Berlín y, allí, Müller y cía quieren volver a recompensarse y coronar el año. "Con el doblete y con los buenos partidos en la Liga de Campeones habremos disputado una gran temporada", reflexionó Rummenigge, que espera una nueva y gran noche de fiesta.