El gol 'in extremis' de Gómez acerca al Bayern a la final en casa

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Aquella frase de Uli Hoeneß aún sigue siendo recordada por los aficionados del Bayern: "¡Tenemos que estar ahí!". Eso fue lo que dijo el, por entonces, presidente del club un año antes en una asamblea anual de socios con vistas a la final de la Liga de Campeones del 2012 que iba a disputarse en el Allianz Arena.

La misión, ante sus ojos: Junto a Jerome Boateng, Franck Ribéry, David Alaba, Toni Kroos, Mario Gomez, Luiz Gustavo y Holger Badstuber también formaron parte inicial Manuel Neuer, Philipp Lahm, Bastian Schweinsteiger y Arjen Robben.

Un club, una misión

La final en el propio estadio era el sueño de todo el club y estaba al alcance de la mano tras una fantástica temporada en la Liga de Campeones. El Bayern solo tenía que dar dos pasos más en forma de dos partidos de semifinales contra el Real Madrid. El primero de ellos tuvo lugar hace exactamente ocho años y no pudo ser más dramático desde el punto de vista muniqués.

Las mejores imágenes del partido de ida en el Allianz Arena:

Al entrar en el terreno de juego, el equipo de Jupp Heynckes volvió a tener ante sus ojos el nombre de la misión: Road to Munich, era el eslogan de la UEFA que recaba en el cartel. El Bayern luchó y lo dio todo para ganarse el derecho de jugar una vez más en su estadio, o en su salón, en la Champions League aquella temporada.

El gol de Ribéry no fue suficiente

Ataque tras ataque sobre la portería del Real Madrid. Pero, cuando ya lucía el minuto noventa en el marcador, daba la impresión que el empate a uno, con goles de Franck Ribéry y Mesut Özil, era una mala posición de partida para el partido de vuelta. Los locales necesitaban un gol a toda costa.

Franck Ribéry adelantó al Bayern en el minuto 17. Tras el descanso, Mesut Özil empató para el Real Madrid (53').

Philipp Lahm se tomó a pecho por última vez ese gran sueño. El capitán del Bayern regateó a su marcador, Fábio Coentrão, y, de repente, tenía mucho espacio en la banda derecha. Realizó un centro raso al corazón del área, dónde encontró a Mario Gómez, que anotó el 2-1 en el minuto 89 e hizo estallar al Allianz Arena. Las esperanzas de llegar a la final en casa volvieron a crecer.

Mário Gómez batió al portero del Real Madrid, Iker Casillas para marcar el 2-1 final.

En la vuelta una semana después, el Bayern dio el último y definitivo paso en el Santiago Bernabéu para sacar su billete para la final. Pero esa es otra historia...

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