Érase una vez: Max Eberl y el Bayern de Múnich

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Un total de 361 jugadores ha disputado partidos oficiales con la camiseta del FC Bayern desde 1965. Algunos de ellos incluso solo uno. La revista de socios "51" repasa cada mes la historia de ese único encuentro de uno de estos jugadores. En el número de este mes, fue el turno del director deportivo del Borussia Mönchengladbach, Max Eberl.

45 minutos como jugador del FCB

Max Eberl (el tercero empezando desde la derecha) puesto en la barrera esperando la ejecución de un tiro libre de Matthias Sammer.

"Mi carrera empezó en una cancha en la Josephplatz de Múnich. Con siete años solo quería ir a un equipo, solo al Bayern. Tras convencer durante mucho tiempo a mi madre, conseguí entrar en los prebenjamines, un equipo que el Bayern recién acababa de crear. En 1989, siendo cadete, nos convertimos en el primer equipo de la cantera del Bayern en ganar una liga. Dos años después, en octubre, ya era juvenil, Sören Lerby fue nombrado entrenador. Un miércoles, algunas promesas pudieron entrenar con el primer equipo".

"Cuando llegamos al estadio en autobús, nos volaron los vasos y las latas de cerveza. Mi nerviosismo creció a límites incalculables".

Max Eberl

"Después de aquello, me dijo: 'Max, mañana puedes volver a venir'. El jueves: 'Traete mañana tu ropa". Y el viernes viajé a Stuttgart para mi primer partido de Bundesliga. No pensé mucho en ello hasta que vi la alineación el sábado por la mañana. Ahí estaba yo, atrás a la derecha: Eberl. Me entró dolor de barriga inmediatamente. Cuando llegamos al estadio en autobús, nos volaron los vasos y las latas de cerveza. Mi nerviosismo creció a límites incalculables. Tampoco jugué bien. Antes del 0-1, me regateó Michael Frontzeck. Amagó con un centro, yo salté y se marchó de mi y pudo centrar sin oposición. El entrenador me cambió al descanso. Kicker me dio un cinco. Perdimos 3-2".

Lo que ocurrió después

"Tres días después de mi debut en la Bundesliga también forme parte de la convocatoria de aquel nefasto 2-6 ante el B 1903 Copenhague. Me quedé con el primer equipo hasta el parón navideño y viví los peores momentos del Bayern de los últimos treinta años. Después de eso, jugué dos años más con el equipo reserva. En medio de todo eso, fui lo suficientemente realista para saber que era una promesa, pero no era un jugador para el Bayern. Hermann Gerland arregló mi fichaje por el Bochum, donde tuve una gran etapa. Entonces, entre 1995 y 1997 me detuvieron cinco operaciones de rodilla. Mi carrera pendió de un hilo, pero tuve suerte. Al final, pude establecerme con el Gladbach en la Bundesliga. Nunca anoté un gol. En 2011 en un partido por el ascenso ante el Chemnitz tuve la gran oportunidad de hacerlo. Nos pitaron un penalti y lo fallé".

"Mejor ningún gol que uno, eso no lo han conseguido tantos".

Max Eberl

"Hoy digo: Mejor ningún gol que uno, eso no lo han conseguido tantos. Terminé mi carrera con 30 años, ya que recibí la oferta del Gladbach de convertirme en director de la cantera. Así cumplí mi segundo sueño: Trabajar en la dirigencia, como Uli Hoeneß, cuyo trabajo siempre me había fascinado. Incluso hoy en día me gusta venir a la Säbener Straße. Jugué allí trece años, fui el primer jugador que pasó por todas las categorías del Bayern hasta el primer equipo. Eso une".