




El FC Bayern tiene motivos suficientes para estar preocupado por la situación de su plantilla. El viernes por la noche, Jamal Musiala tuvo que ser sustituido en la victoria a domicilio por 1-3 contra el Augsburg. Aún está por ver si el jugador de 22 años causará baja y por cuánto tiempo.
Pero lo que se veía en las caras de los jugadores y del entrenador Vincent Kompany tras el pitido final no era lamento, sino rebeldía. Y, sobre todo, convicción.
El partido de ida de los cuartos de final de la Champions League contra el Inter de Milán se disputará el próximo martes en el Allianz Arena. La lista de lesionados es larga, pero el hambre de título sigue intacto.
El equipo aún más unido

«No me quejo de la situación. Confiamos los unos en los otros y lo solucionaremos con la plantilla. Necesitamos a todos los jugadores disponibles», subrayó Kompany.
Contra el Augsburg, ya quedó claro lo unido que está el equipo. Josip Stanišić, por ejemplo, rindió de manera excelente en la banda izquierda, una posición desconocida para él, una prueba más de la flexibilidad de la plantilla. Básicamente, todos se han ayudado unos a otros.

La mentalidad en el difícil partido fuera de casa jugado en Augsburgo, al fin y al cabo el tercer mejor equipo de la Bundesliga en la segunda mitad de la temporada, era 100% correcta. El gol en contra de Dimitris Giannoulis (30') no puso nervioso a nadie con la camiseta del FCB. Los muniqueses se mantuvieron concentrados, desplegaron su mejor juego y dieron la vuelta al partido.
Ir por detrás no fue un contratiempo
«Hemos hecho un buen trabajo. Después del 1-0, controlamos mejor el partido, tuvimos paciencia y, por suerte, marcamos el gol del empate antes del descanso. En la segunda parte, no concedimos realmente nada», analizó el capitán Joshua Kimmich.
Musiala empató (42'), Harry Kane adelantó a los suyos (60') y el 1-3 llegó en el tiempo añadido con un gol en propia meta de Chrislain Matsima, tras un disparo de Leroy Sané (90'+3).
También destacó: Sané está en un excelente momento de forma, Michael Olise sigue dinamizando el juego ofensivo y Kane sigue siendo tan preciso como siempre. Las jugadas a balón parado, como los saques de esquina y las faltas, son peligrosas y las ocasiones se crean casi a cada minuto. Al final, 19:6 disparos y 49:13 acciones con balón en el área contraria contra un Augsburg muy sólido a nivel defensivo, cifras que insuflan ánimos para los próximos compromisos.
Cada jugador es necesario
Lamentarse no sirve de nada. Hay que aceptar la situación, como hizo el equipo en Augsburgo. Con Kane, Thomas Müller y Kimmich, hay suficientes líderes con experiencia para sostener al equipo contra el Inter. «Ahora todo el mundo se da cuenta de que es necesario. Todo el mundo tiene su oportunidad y tiene que tener ambición y estar preparado», subraya Kimmich.

En los próximos días se analizará detalladamente al rival y la preparación está en marcha. El apoyo de la grada también desempeñará un papel importante. La historia ha demostrado a menudo lo apasionante que puede ser el ambiente en el Allianz Arena durante los partidos de eliminatoria en la máxima categoría continental.
Como anticipo, durante la ovación colectiva final, los aficionados desplazados exhibieron una pancarta con un mensaje claro: «Henkelpott» («Orejona»), y junto a él, la fecha final, el 31 de mayo de 2025.
«Nuestro objetivo sigue siendo ganarlo todo», afirmó Kompany, mirando con determinación al futuro. La dirección está clara. Ahora ha llegado el momento de la verdad.
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Declaraciones tras el partido contra el FC Augsburg:
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