
El término «Top 4» puede despertar sentimientos nostálgicos en algunos aficionados a los videojuegos y al Bayern. En los populares videojuegos del mundo Pokémon, la serie multimedia más vendida de todos los tiempos, el Top 4 era un grupo de entrenadores contra los que había que competir en la Liga Pokémon para poder desafiar al campeón al final. La liga más importante en el mundo real del Bayern se llama Champions League, y allí los muniqueses han alcanzado ahora el Top 4 de la fase de liga. Para ellos, garantizar su estancia entre los cuatro mejores solo debe ser una etapa más para, finalmente, no solo derrotar al campeón —como hicieron a principios de noviembre cuando vencieron al vigente campeón de la máxima competición continental, el París Saint-Germain (1-2)—, sino convertirse además en los ganadores de esta competición.
Con la victoria por 2-0 en casa el miércoles por la noche contra el Royale Union Saint-Gilloise, el conjunto bávaro se ha clasificado matemáticamente para los octavos de final. Con 18 puntos tras siete partidos, ocupan actualmente el segundo puesto, por delante del Real Madrid y del Liverpool FC (ambos con 15 puntos). Dado que el Tottenham Hotspur, quinto clasificado y con un partido aún por disputar, se encuentra a cuatro puntos del Bayern, el equipo muniqués se ha asegurado una buena posición de partida para la fase eliminatoria. «Es positivo, porque no es fácil quedar entre los ocho primeros en este formato, eso se subestima», afirma el entrenador Vincent Kompany. «Pero pasar de ronda no decide quién gana la Champions League. Aprovecharemos el tiempo en febrero para tener a la plantilla lista para los momentos importantes».
Desde la actual temporada, se ha introducido una novedad: los cuatro mejores equipos de la fase de liga de la Champions League tienen la ventaja de jugar en casa el partido de vuelta de los octavos de final y, en su caso, de los cuartos de final. Este escenario ha resultado ser una baza importante en el pasado reciente, especialmente para el FC Bayern, que se muestra muy fuerte en casa. Los dos primeros clasificados de la fase previa de la máxima competición continental tendrían incluso la ventaja de jugar el segundo partido de las semifinales ante su público. El líder, el Arsenal, contra el que el equipo muniqués sufrió a finales de noviembre (3-1) su única derrota de la temporada hasta la fecha, ya no parece que pueda ser desplazado del primer puesto con 21 puntos (+18 goles). Solo el Bayern München (+13 goles) podría desbancar a los Gunners del primer puesto con una victoria a domicilio la próxima semana ante el PSV Eindhoven. Sin embargo, un solo punto en los Países Bajos sería suficiente para que el conjunto bávaro pueda mantener a raya a sus perseguidores, el Madrid y el Liverpool, y se asegurase la segunda posición de la fase de liga.

Upamecano no formó parte de la convocatoria
Sin embargo, para alcanzar esta prometedora situación, el equipo tuvo que luchar duro el miércoles por la noche contra el campeón belga, el Unio Saint-Gilloise. Dayot Upamecano se perdió el partido por enfermedad. A pesar de ello, Michael Olise y compañía afrontaron con optimismo el encuentro en el Allianz Arena, donde la grada sur estaba cerrada tras una sanción de la UEFA por pirotecnia, y con temperaturas bajo cero. Ningún otro equipo europeo había realizado más disparos a puerta (49), convertido más ocasiones claras (doce) y acumulado un valor de goles esperados (15,1) más alto que el FC Bayern en lo que va de temporada de la Champions League. Sin embargo, en la primera parte (todavía) se vio muy poco de todo lo mencionado.
Pavlović, una máquina del pase
Los muniqueses controlaron el balón y al rival desde el principio e hicieron correr el esférico. En total, tras 90 minutos, se registraron 916 pases del Bayern, algo que ningún otro equipo había conseguido esta temporada. De esta máquina de pases destacó el enrachado Aleksandar Pavlović, al que sus compañeros buscaban una y otra vez. El internacional alemán completó 150 pases contra los belgas, lo que supone un nuevo récord del club en un partido de la máxima competición continental desde que se empezaron a recopilar datos en 2003.
De esta forma, el seis veces ganador de la Champions League tuvo mucho control desde el principio, con más del 70 % de posesión del balón, pero los visitantes se mostraron agresivos en los duelos. Tras el pitido final, la balanza se inclinó a favor del Union SG en este apartado, ganando el 57 % de los duelos directos. Algo que quedó patente en alguna que otra situación, incluso desde el principio. El Bayern tuvo la primera ocasión de peligro a los dos minutos por mediación de Luis Díaz. pero a partir de ahí el Saint-Gilloise entró mejor en el partido y contragolpeó de forma peligrosa. La mejor oportunidad de la primera parte la tuvo el belga Promise David, que en el minuto 29 falló ante Manuel Neuer con un remate de cabeza. «En la primera parte no nos resultó fácil jugar, porque no lo hicimos con precisión y quizá tampoco con la suficiente veloicdad, y no fuimos tan meticulosos en las transiciones como solemos ser», analizó Neuer. Raphaël Guerreiro estuvo a punto de responder poco antes del descanso (40'), pero su remate de cabeza se fue por encima de la portería. Con solo un disparo a puerta para cada equipo, se llegó al descanso y los 66 000 espectadores se calentaron tomando un té.
Olise con Kane: ¡el hechizo se rompe!
Vincent Kompany pareció encontrar las palabras adecuadas en el vestuario del Bayern, ya que en la segunda parte su equipo apretó con mayor determinación hacia la portería rival. Como era de esperar, Harry Kane puso el 1-0 en el minuto 52, cuando el inglés remató de cabeza en el primer palo un córner botado desde la derecha por Michael Olise. El mago francés suma ya 17 asistencias en todas las competiciones, seis más que cualquier otro jugador de las cinco grandes ligas europeas.
El partido continuó animado. En términos Pokémon, Harry Kane era sin duda el jugador con mayor poder ofensivo de los 22 que estaban sobre el terreno de juego, y el goleador lo demostró tres minutos después del 1-0. Tras ser derribado por el portero del Union, Kjell Scherpen, dentro del área, Kane aumentó con autoridad el marcador a 2-0 desde el punto de penalti. Solo Kylian Mbappé, del Real Madrid (once), supera sus siete goles en la actual temporada de la Champions League. «Creo que la segunda parte fue mejor. En la primera mitad fuimos un poco descuidados con balón y no tuvimos suficiente energía sin balón. En el descanso quedó claro que queríamos salir con más intensidad, y eso es lo que demostramos», dijo Kane, que fue nombrado mejor jugador del partido. Para él, fue su doblete número doce en la Champions League y el sexto en el Allianz Arena. Solo Robert Lewandowski (nueve) ha logrado más dobletes en la máxima competición continental ante su público con el Bayern München.

Expulsión por doble amarilla y mala suerte con el penalti
Incluso tras la expulsión por doble amarilla de Minjae Kim (64'), el conjunto muniqués siguió dominando el juego y no perdió el ritmo. Al contrario: Harry Kane (81') y Michael Olise (84') deberían haber aumentado el marcador con dos ocasiones de gol de gran calidad. Kane falló un penalti por segunda vez esta temporada, tras el partido de Copa en Wiesbaden, al estrellar el balón en el larguero. Tras una carrera de Luis Díaz, Olise envió el balón por encima de la portería desde pocos metros. «A pesar de la expulsión en la segunda mitad, jugamos muy bien. Para mí, sin duda, el rendimiento mejoró tras el descanso. El equipo volvió a reaccionar con fuerza», elogió el entrenador Kompany.
Su equipo convenció en la segunda parte con su mentalidad y su empuje hacia adelante, y esa sensación positiva permanece. Además, Joshua Kimmich y sus compañeros pueden estar contentos por haber logrado la victoria número 250 del Bayern en la Copa de Europa o la Liga de Campeones. Solo el Real Madrid ha ganado más partidos (307) en la máxima competición continental. «No hay que olvidar que ahora mismo jugamos cada dos o tres días. A pesar de ello, lo estamos haciendo muy bien y ganando nuestros partidos. Hoy hemos jugado sin encajar ningún gol, hay que tener en cuenta ese equilibrio», dijo Kompany. Antes del partido fuera de casa en Eindhoven, el Bayern recibirá el sábado (15:30 CET) al FC Augsburg, su vecino, en la Bundesliga.
A pesar de jugar con uno menos durante 30 minutos, Jonathan Tah y compañía mantuvieron su portería a cero por primera vez en 2026, mientras que en ataque siguen mostrando su poderío: esta temporada, el FC Bayern ha marcado al menos dos goles en 28 de los 29 partidos disputados, y solo en la única derrota, en Londres, se quedó con un solo gol (3-1). Pero, como ya se ha mencionado al principio, el primer puesto en la fase de liga solo es el principio. La Champions League cobrará verdadero impulso a partir de los octavos de final, que se disputarán los días 10/11 y 17/18 de marzo.
Las declaraciones tras el partido contra el Union Saint-Gilloise:

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