
Revista para socios del FC Bayern «51»
vie | 23/01/26 | 09:38
Michael Rechner, en entrevista: así entrena el FC Bayern a sus porteros
Ninguna posición en el campo ha cambiado tanto en los últimos 20 años como la de portero. En la revista de socios del FC Bayern, «51», el entrenador de porteros Michael Rechner habla sobre el goalkeeping moderno y su trabajo diario con Manuel Neuer, Jonas Urbig y Sven Ulreich.
La entrevista con Michael Rechner
Michael, trabajas con Manuel Neuer, el portero que ha marcado el juego moderno como ningún otro. ¿Cómo se puede mejorar todavía más?
Michael Rechner: «Con Manu, la colaboración es muy sencilla. Es extremadamente abierto, trabajador y, pese a sus 39 años, quiere mejorar cada día. Siempre quiere ganar, ya sea en el partidillo, en el fútbol-tenis o en el ping-pong. Se percibe constantemente su obsesión positiva. Es fascinante vivirlo a diario. Tiene un estilo de portero muy sobrio; cosas complicadas en él parecen fáciles. Llega un disparo y no se lanza de forma espectacular, sino que simplemente saca la zarpa para desviar el balón en estático por encima del larguero. Y luego vienen balones en los que piensas: “difícil de parar”… y los detiene igual. Manu es, sencillamente, el mejor portero del mundo».
El FC Bayern siempre ha tenido grandes porteros: Sepp Maier, Jean-Marie Pfaff, Oliver Kahn… y hoy Manuel Neuer. ¿Ves un hilo conductor?
«Sí: personalidad. Son caracteres y generaciones diferentes, pero todos tienen un aura especial. Eso se nota en Manuel Neuer igual que en Sepp Maier, con quien ya me he cruzado aquí algunas veces. Evidentemente, el juego del portero ha cambiado. Con la regla de la cesión a principios de los 90, el portero-jugador se volvió más importante. Sepp Maier todavía podía coger con la mano los pases atrás. Pero si ves grabaciones antiguas suyas, queda claro: ya entonces participaba muy bien, corría para cortar balones a la espalda de la línea defensiva y atrapaba centros muy lejos de la portería. Se adelantó a su tiempo».

¿Cómo defines el portero moderno?
«A menudo se reduce el juego moderno del portero a participar con el balón, pero hoy un guardameta debe ser completo: defender la portería, defender el espacio y participar en la salida de balón. A eso se suma la condición atlética —salto, movilidad, explosividad— y la fortaleza mental. Todo va de la mano: técnica, táctica, cuerpo y mente».
