

Cuando los jugadores del Bayern llegaron cansados pero felices al banquete en su hotel de concentración en Madrid, Jan-Christian Dreesen pidió a los invitados presentes un aplauso extra. El equipo de Vincent Kompany se lo había ganado con todo merecimiento tras la victoria por 1-2 en la ida de los cuartos de final de la Champions League ante el Real Madrid. El conjunto había puesto fin a una larga sequía, como subrayó el presidente de la junta directiva: «Hemos ganado aquí por primera vez en 25 años. Entonces, en 2001, fue Giovane Élber con el 0-1; hoy, este equipo con esta victoria».
El discurso de Dreesen en el banquete, en vídeo
Eso da al conjunto muniqués de cara al partido de vuelta dentro de ocho días «una situación de partida fantástica, con la que podemos estar muy satisfechos». Pero el CEO también advirtió: «Solo vamos 0-1». El Real tiene la calidad necesaria para darle la vuelta a un partido así en cualquier momento, «pero nosotros también la tenemos». El Bayern había demostrado durante los 90 minutos anteriores en el hervidero de Madrid todo el potencial que atesora. «Este estadio Bernabéu puede imponerse muchísimo, si se lo permites», pero Vincent Kompany, en su partido oficial número 100 como entrenador del Bayern, había preparado tan bien a su equipo que supo resistir allí.
El técnico no fue el único dentro del sólido colectivo del Bayern que se llevó un elogio especial de Dreesen. «Hoy tuvimos en nuestro juego algo que el Real no tenía: nuestro factor X, nuestro cuarentón, nuestro portero de talla mundial. Manuel, hoy estuviste extraordinario», dijo dirigiéndose al guardameta del FCB, Manuel Neuer, que con sus paradas sostuvo la victoria en la capital española. Por eso, hoy sí había motivos para sentirse feliz por este inicio exitoso. Pero «solo se han jugado 90 minutos y todavía tenemos que rendir al menos otros 90 en la vuelta».

Temas de este artículo


