



De Worms a Leverkusen
jue | 23/04/26 | 15:39
«Vivimos el Bayern»: padre e hijo en una especial ruta copera
Los aficionados del FC Bayern llegan desde todas partes para apoyar a su equipo en los partidos fuera de casa, aunque eso suponga recorrer cientos de kilómetros por autopista o por tren, o incluso cruzar océanos y desiertos. Para conocer a quienes no escatiman ni en esfuerzo ni en gastos con tal de vivir a su FC Bayern también lejos del Allianz Arena, queremos presentarlos: nuestros aficionados desplazados, con sus historias especiales, su amor y su pasión por el FC Bayern.
Cuando Pascal y su padre Andreas salen de Worms, normalmente lo hacen con un solo objetivo: ver en directo al FC Bayern. El miércoles por la noche, su camino los llevó al BayArena, a una noche copera cargada de emoción: semifinal, partido a todo o nada, Bayer 04 contra FC Bayern, un duelo que electriza a cualquiera. Y, para ambos, Leverkusen está incluso bastante más cerca que Múnich. Aun así, la nostalgia del Allianz Arena siempre viaja con ellos.

Son unos 400 kilómetros por trayecto desde Worms hasta Múnich, y padre e hijo asumen ese largo viaje hasta tres veces al año. Muchas veces también les acompaña la madre de Pascal, aunque para aficionados con discapacidad solo haya dos entradas: una para la persona en silla de ruedas y otra para su acompañante. «Si no tenemos una tercera entrada, mi mujer viene igualmente, porque también es una gran aficionada del Bayern», cuenta Andreas. Entonces, durante los 90 minutos, el padre o la madre esperan en el coche y toca sufrir escuchando la radio web: «No pasa nada, es lo que hay».
A veces piden vacaciones, otras muchas salen después del trabajo y regresan de noche, con poco sueño pero muchísima pasión: mucho café, largos trayectos, estadios llenos y una entrega total al FC Bayern. Viajes a Mainz, a Frankfurt, a Stuttgart o ahora, en la Copa, a Leverkusen. Dortmund, Freiburg o Bremen siguen en la lista de deseos, «pero da igual, siempre es una experiencia, estés donde estés», dice Pascal.
Su amor por el FC Bayern tiene sus raíces en los años 70, marcado por las grandes épocas del campeón récord. A través del abuelo, del padre y finalmente de Pascal, esa pasión ha ido pasando de generación en generación. Es mucho más que ver un partido: «Vivimos el Bayern. Lo siento muchísimo, también lloro… para mí solo existe el Bayern», dice Pascal. Hace poco celebró su 34º cumpleaños, y el FC Bayern le «regaló» una victoria en casa ante el Real Madrid: «No se puede pedir más».
¿Un jugador favorito en especial? Hoy, Harry Kane, Konrad Laimer («un auténtico luchador, a veces infravalorado», dice Pascal); antes, Arjen Robben. Pero al final, lo que realmente importa es el equipo.
Lo asumimos: cuando amas el fútbol y amas al FC Bayern, haces esto.
Pascal, aficionado del FC Bayern
Pascal ha reunido más de 30 camisetas; cada año desea tener las tres equipaciones, con el apoyo de su familia, que piensa sus regalos siempre en rojo y blanco. «Las primeras camisetas aún son de talla infantil», cuenta Pascal; en la espalda pone «Scholl» o «Ballack», esta vez en Leverkusen «Olise». Debido a su discapacidad para caminar, la planificación de las visitas al estadio es más compleja: hay que contar con pausas y ayudas. Pero precisamente eso es lo que hace posibles para él los grandes estadios como los de Múnich o Leverkusen, y lo que abre la puerta a muchas experiencias especiales.
Dentro de dos semanas, Pascal y Andreas esperan conseguir entradas para Berlín, para la final de Copa. «¡Sería un sueño enorme!», dice Pascal. Una vez más, muchos kilómetros, una vez más darlo todo por su FC Bayern… para sumar otro gran día de fútbol. Y ojalá, además, con victoria en la Copa.

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