
Perfil en la revista «51»
dom | 03/05/26 | 10:24
El largo camino de Bara Sapoko Ndiaye hasta el FC Bayern
De una pequeña ciudad de Senegal al gran escenario de la Bundesliga: en abril, Bara Sapoko Ndiaye debutó con el FC Bayern y, con su historia de éxito, anima a los niños de su país natal a creer en sus sueños.
Cuando en el minuto 84 se levanta el cartel de cambios en el Millerntor-Stadion, Bara Sapoko Ndiaye ya está preparado. El 39 se ilumina en verde y el joven senegalés entrará al campo en cuestión de segundos en lugar de Jamal Musiala. Una breve mirada al cielo, una última palabra con el entrenador Vincent Kompany… y entonces el escenario es suyo. Mientras Bara celebra su debut con el FC Bayern en medio del ruido de la Bundesliga, miles de kilómetros más al sur, en Gambia, país de África Occidental, se desata la euforia. En su antigua academia juvenil, los niños celebran ante las pantallas su entrada al campo, bailan sobre las mesas y gritan su nombre. Los vídeos se hacen virales en redes sociales poco después del partido. Y el gran sueño de Bara, ese que comparten muchos jóvenes jugadores de su país natal, se hace realidad.

Tres días antes, Bara está sentado en una sala discreta del centro de alto rendimiento de la Säbener Straße, justo detrás del cine en el que se realizan los análisis de vídeo. Paredes blancas, una pizarra, dos mesas, una estantería con libros, un televisor. En el techo hay pegada una cita de Muhammad Ali. Aquí tienen lugar las clases de alemán de Bara. El joven de 18 años está sentado relajado a la mesa, con ropa de entrenamiento: pantalón corto, sudadera y zapatillas de estar por casa. Frente a él se sienta el profesor de alemán Max Steegmüller.
Hoy toca gramática: verbos regulares e irregulares, además de diferentes tiempos verbales. Ambos hablan entre ellos principalmente en alemán; cuando hace falta, recurren al inglés o al francés.
De Gambia a Múnich

De Gambia a Múnich

«Está muy concentrado y totalmente motivado para aprender alemán», afirma Steegmüller. Desde octubre del año pasado, Bara recibe clases con regularidad, tres o cuatro veces por semana, entre 30 y 60 minutos según el plan de entrenamiento. Cuando estuvo unas semanas en Gambia, él mismo se organizó clases online y quería aprender prácticamente todos los días. «Llegó hasta el punto de que tuve que frenarlo, porque incluso quería estudiar los domingos», cuenta Steegmüller. Al final de la clase, mira hacia el futuro: «La próxima temporada haremos tu primera entrevista en alemán». Bara no duda ni un segundo. «La haremos». Un apretón de manos sella el trato.
Poco después, toca salir al césped. Como de costumbre, Bara participa en el entrenamiento de los profesionales. Las sesiones junto a Michael Olise, Harry Kane y compañía forman ya parte de su día a día, aunque hace solo unos meses jugaba en condiciones completamente distintas, en otro continente. «En Gambia siempre jugaba contra chicos de mi edad, con los que crecí. Aquí entreno con jugadores de clase mundial y tengo en Vincent Kompany a un entrenador de primer nivel. Lo disfruto mucho y también lo veo como una gran oportunidad», afirma Bara. Se formó en los Gambinos Stars Africa, en Gambia. La academia coopera desde 2023 con Red&Gold Football, la joint venture del FC Bayern con Los Angeles FC para el desarrollo internacional de talento. Esa colaboración le abrió pronto a Bara la puerta de Europa.
Ya en 2025 entrenó durante dos meses con el equipo amateur y el sub-19 del FC Bayern, y completó sus primeras sesiones con los profesionales. En verano se marchó al Grasshopper Club Zürich, donde realizó la pretemporada y participó en amistosos contra el Celta de Vigo y el FC Bayern. El pasado invierno, su progresión alcanzó un primer punto culminante: Bara llegó cedido al FC Bayern procedente de los Gambinos Stars Africa y desde entonces forma parte de la plantilla profesional.
Récord de velocidad en el Campus

Récord de velocidad en el Campus

Para el director deportivo del Bayern, Christoph Freund, pronto quedó claro que el fichaje del centrocampista era el paso correcto. «Queríamos formarnos una imagen aún más precisa de él y darle tiempo para aclimatarse con nosotros. Por eso lo trajimos ya en invierno», explica. «Visto con perspectiva, fue una decisión totalmente acertada. Semana tras semana vemos cómo se adapta cada vez mejor. Se ha convertido rápidamente en una buena parte del equipo», afirma Freund. También el entrenador Vincent Kompany tiene palabras de elogio para el senegalés: «Es un joven talento que, como centrocampista, aporta mucha velocidad. Las cosas le están yendo bien». En el FC Bayern Campus, Bara incluso batió el récord de velocidad del centro con una marca medida de más de 36 kilómetros por hora. «Bara tiene un carácter realmente bueno y también ha encajado bien en el vestuario. Es muy comprometido y trabajador, tanto dentro como fuera del campo», señala Freund. «Desde el primer momento le dio mucha importancia a poder comunicarse. Que se haya integrado aquí tan rápido no es algo que se pueda dar por hecho, especialmente cuando vienes de otro continente».
Tras el entrenamiento, Bara recibe tratamiento y después tiene una reunión. Solo a última hora de la tarde se sube al coche y regresa en dirección al Campus. Allí vive desde su llegada a Múnich, en una habitación de la residencia. Durante el trayecto, Bara habla de lo grande que fue el salto de África a Alemania: un nuevo país, otro clima, una cultura desconocida. «Primero tuve que acostumbrarme al tiempo. Echo de menos la comida, pero sobre todo a mi familia y a mis amigos», afirma.
Semana tras semana vemos cómo se adapta cada vez mejor. Se ha convertido rápidamente en una parte importante del equipo.
Christoph Freund, director deportivo del FC Bayern
Tuvo que aprender muy pronto a valerse por sí mismo. Sus primeros pasos futbolísticos los dio en Senegal, donde vivía con su madre y sus hermanos en una pequeña ciudad cerca de la capital, Dakar. Ya fuera en casa, en la escuela o en su tiempo libre, el balón siempre estaba presente. «Los campos no eran buenos, pero aun así nos lo pasábamos muy bien», cuenta Bara. Casi siempre jugaba con sus primos o con otros niños del barrio, hasta que un día participó en un entrenamiento de captación de los Gambinos y fue descubierto por sus ojeadores. Tras una prueba de tres semanas, fue admitido allí en 2022. Desde entonces, pasó largas temporadas con los Gambinos en varias ocasiones. En la academia recibió alojamiento, manutención y formación escolar. Su madre se quedó en Senegal. «Fue muy duro para mí. Tengo un vínculo muy estrecho con ella. Todo lo que hago, lo hago también por ella», afirma Bara. Hablan por teléfono casi a diario, por supuesto también después de su debut. Además de su madre, también su fe le da apoyo. «Estoy firmemente convencido de que Dios ha tenido una parte decisiva en que hoy esté donde estoy», dice Bara. Por eso Bara también se trajo a Múnich una Biblia de su país natal.
El consejo especial de Kompany

El consejo especial de Kompany

Pese al gran cambio, en el FC Bayern se sintió cómodo rápidamente. Al principio, sin embargo, sí le imponía cierto respeto dar ese paso. «En mi primer entrenamiento con los profesionales estaba muy nervioso. Además, llegué lesionado, así que no fue del todo fácil para mí», cuenta. Pero el equipo lo acogió muy bien desde el primer momento. Que muchos jugadores hablen francés le facilitó muchísimo el comienzo. Entre ellos están su compatriota Nicolas Jackson, Raphaël Guerreiro, Jonathan Tah y los internacionales franceses Michael Olise y Dayot Upamecano. Con este último, Bara ha salido a comer ya varias veces; para él, ahora es «como un hermano mayor». Además, sus raíces les unen aún más: tanto la madre de Bara como la de Upamecano proceden del mismo lugar de Guinea-Bissau. En su adaptación también le ayudaron muchas conversaciones con el cuerpo técnico y con el entrenador Vincent Kompany, que también habla francés. Un consejo del belga se le quedó especialmente grabado: «Sigue trabajando duro en ti mismo e intenta hacer siempre más que los demás. Eso marca la diferencia».
Por eso Bara supedita todo al fútbol. Su día a día transcurre en gran parte entre la Säbener Straße y el Campus. Cuando tiene tiempo libre, le gusta salir a comer o ver anime. Su objetivo lo define con claridad: «Quiero jugar al máximo nivel y algún día vestir la camiseta de la selección de Senegal». Y entonces, seguro que en Gambia los niños volverán a bailar sobre las mesas.
El texto apareció en el último número de la revista para socios del FC Bayern «51».

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