



Primera barrera superada, siguiente paso
jue, 03/09/2026, 00:13
El FC Bayern demuestra madurez de cara al futuro
Una ligera sonrisa se dibujaba en el rostro de Vincent Kompany cuando, a última hora del miércoles, sonó el pitido final en el Bremer Brücke. Joshua Kimmich levantó el pulgar en dirección a los aficionados desplazados, mientras Harry Kane bajó brevemente la mirada y mostró su satisfacción por lo conseguido. Después, los jugadores del FC Bayern se chocaron las manos y se dirigieron juntos hacia la grada.
La misión ante el VfL Osnabrück estaba cumplida. El Bayern había alcanzado la segunda ronda de la Copa DFB. Eso era precisamente lo que estaba en juego en el 1-4 del FC Bayern ante el recién ascendido a la segunda división. El equipo más laureado de la Copa DFB demostró serenidad y oficio en un escenario donde un favorito puede tropezar.
Asombro ante el golazo del VfL

El tempranero tanto de Robin Meißner, un auténtico golazo, supuso la prueba de estrés perfecta (5'). Un balón que se coló en la escuadra encendió al estadio y el modesto rival llegó a pensar por un momento: «Quizá aquí podamos hacer algo». Pero los muniqueses no permitieron que aquel momento generase nerviosismo.
«El balón se coló por la escuadra. Hay que felicitar a Robin Meißner por ese gol», declaró posteriormente Jonas Urbig. El guardameta del FCB había recibido la confianza del técnico Kompany y vivió directamente una noche copera que exigió mucho más que limitarse a gestionar el partido. «El primer gol fue una locura. Sabes que aquí puede ser complicado y, de repente, encajas un gol así en los primeros diez minutos. Ha sido una auténtica locura. Pero mantuvimos la calma, jugamos una segunda parte sólida y al final estamos muy contentos», resumió Kompany.
Una reacción muy importante
La reacción fue importante. El Bayern tuvo que reponerse brevemente, pero recuperó rápidamente sus virtudes. El juego de pases y de posiciones transmitía calma, la presión se mantuvo alta y Kimmich volvió a dar estructura al partido con pases medidos. En ataque, Kane respondió rápidamente con el gol del empate (18'), antes de que Tom Bischof diera la vuelta al partido antes del descanso (24').

Bischof describió posteriormente la dificultad del partido con precisión: «En cualquier caso, fue un partido muy trabajado. Sabíamos que el Osnabrück juega realmente bien al fútbol y lo demostraron. Simplemente me alegro de que hayamos pasado de ronda».
En líneas generales, hubo algunas imprecisiones ante un Osnabrück muy intenso, pero nada que volviera a poner seriamente el partido en manos de los muniqueses. No fue una actuación sobresaliente, pero sí solvente: una demostración de serenidad y oficio.
Las cifras también demostraron que esta impresión no fue solo una sensación. El FC Bayern registró 22 disparos, nueve de ellos a puerta, y cinco grandes ocasiones. Los goles esperados (xG) fueron de 3,11 a 0,13, además de contabilizar 48 acciones con balón dentro del área rival. El Osnabrück defendió con agresividad, esperó sus oportunidades para salir al contragolpe y puso toda su energía sobre el terreno de juego. Pero a lo largo de los 90 minutos quedó claro quién tenía el control de la noche.
En el momento adecuado, Michael Olise apareció para apagar de raíz cualquier esperanza del modesto rival con el 1-3 (71'). Más tarde, Kane puso el broche desde el punto de penalti para establecer el 1-4 definitivo (86'). La ejecución, fría y segura, encajó a la perfección con una noche bajo control. El FCB tenía que ser contundente y lo fue.
Para Kane también fue una noche especial. El inglés disputó su partido oficial número 150 con el FC Bayern y sus cifras siguen siendo extraordinarias: ya suma 148 goles con la camiseta del FCB. También prolongó su impresionante racha en la Copa DFB: Kane ha marcado en sus últimos siete partidos en esta competición y acumula doce goles en ese periodo.
Hace tiempo que se siente un auténtico muniqués: «Me siento muy a gusto en el FC Bayern y estoy orgulloso de formar parte de este equipo», afirmó el inglés.
El equipo transmite seguridad
En la seguridad que transmite no solo Kane, sino todo el equipo en estos momentos, reside el valor de este estreno copero. El conjunto de Kompany demostró que, después del buen comienzo de Bundesliga ante el Stuttgart, no baja el ritmo ni un ápice y que la profundidad de la plantilla puede ser importante ya desde el inicio de la temporada: Urbig sumó minutos de juego, Bischof aprovechó su oportunidad con un gol, mientras que Olise y Kane aportaron su calidad en los momentos decisivos.
De este modo, el FC Bayern prolongó también una impresionante racha: desde la temporada 1995/96, el campeón récord alemán ha superado la primera ronda 32 veces consecutivas, una racha que sigue siendo récord en la Copa DFB.
Por eso, la victoria en Osnabrück fue mucho más que un simple trámite cumplido. Fue una nueva prueba de que el Bayern afronta los retos de esta temporada con la seriedad necesaria.

Para el FC Bayern, el siguiente objetivo será la segunda ronda. El sorteo se celebrará el sábado en el programa Sportschau de la cadena ARD.
Antes, en la Bundesliga (calendario), ya espera el siguiente reto: el sábado (18:30 CEST), el FCB visitará al recién ascendido FC Schalke 04. «Cuando jugamos fuera de casa, siempre hay mucho ambiente. Sabemos lo que nos espera. El Schalke vuelve a sentir la Bundesliga, pero para nosotros se trata, como siempre, de sumar tres puntos. Queremos hacer nuestro trabajo», señaló Kompany.
En el Bremer Brücke, antes de emprender el regreso a Múnich, quedó sobre todo una conclusión: el FC Bayern ha superado la primera barrera copera y ha demostrado que, incluso en escenarios incómodos, sabe perfectamente cómo quiere avanzar.
Aquí puedes consultar las reacciones de los protagonistas tras el partido de Copa en Osnabrück:
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