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Tras el 6-1 contra el Leipzig

Seis goles que dan un nuevo impulso al Bayern

«¡Super Bayern! ¡Super Bayern!». Era uno de esos cánticos que resuenan desde la Südkurve cuando sucede algo extraordinario sobre el césped. Y este sábado por la noche, tras el pitido final, había motivos de sobra para entonarlo.

En el centro de todas las miradas estaba Luis Díaz. El colombiano disfrutaba del momento, chocaba las manos con sus compañeros y recibía elogios. Con tres goles (12', 47' y 69') y una asistencia, se había convertido en el gran protagonista de una actuación en la que prácticamente todo salió a la perfección en el Allianz Arena.

El resultado final fue un 6-1 contra el RB Leipzig, con los otros tantos del Bayern obra de Aleksandar Pavlović (26’), Michael Olise (34’) y Harry Kane (52’). Un marcador impresionante. Pero aún más contundente fue la forma en que se consiguió, toda una declaración de intenciones en la sexta jornada de la Bundesliga.

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Tras el 2-2 contra el FC Augsburg y el 3-3 en la Champions League en Stavanger, nuestro equipo quería transformar la frustración en confianza. Contra el Leipzig, la potencia ofensiva, el instinto goleador y la solidez defensiva volvieron a ir de la mano. Una combinación de demostración de autoridad y asalto al liderato que debería dar al FC Bayern un importante impulso para los próximos compromisos.

«Ha sido realmente impresionante. Desde el principio estuvimos muy concentrados y agresivos. En los dos últimos partidos, por momentos nos complicamos las cosas nosotros mismos. Queríamos evitarlo a toda costa. Al final, ganamos de forma merecida, también por la contundencia del resultado. Fue una actuación realmente muy, muy buena», elogió el director general deportivo Max Eberl.

Y no le faltaba razón. El FCB presionaba inmediatamente tras cada pérdida de balón y, cuando recuperaba la posesión, lanzaba sus ataques a una velocidad impresionante. El RB no encontraba la manera de escapar de esa presión.

Pero no se trataba únicamente de intensidad. Sobre todo, funcionó el juego colectivo. Joshua Kimmich y Pavlović se complementaron a la perfección en el centro del campo, aportaron estructura al juego y marcaron el ritmo. En cuanto aparecían espacios, el Bayern apostaba por la verticalidad. Las recuperaciones de balón se transformaban en ataques peligrosos en cuestión de segundos. Los movimientos eran los adecuados y las decisiones también. Para el Leipzig, dirigido por el exjugador del Bayern Martín Demichelis, todo sucedía sencillamente demasiado rápido.

La confianza está de vuelta

La jugada del 2-0 fue un ejemplo perfecto de ese funcionamiento: Kane envió un balón largo desde su propia área, Díaz lo dejó de cara y Pavlović culminó la acción. Apenas dos pases más desde el área propia hasta el gol. Una jugada que simbolizó la claridad con la que el Bayern aprovechó sus oportunidades.

Esa seguridad también quedó reflejada en las estadísticas: el valor de goles esperados (xG) de los visitantes fue de apenas 0,84 y el RB no generó ni una sola ocasión clara de gol. Una diferencia considerable respecto a los dos partidos anteriores y, como mínimo, tan valiosa como los seis goles marcados.

En el otro extremo del campo, el Bayern desplegó una capacidad ofensiva que, incluso con un resultado tan abultado, dejó cifras llamativas: 29 disparos, 17 de ellos a puerta, ocho ocasiones claras y 48 acciones con balón dentro del área rival. A ello se sumaron un 61,7 % de posesión y un 90,2 % de precisión en los pases. Un dato especialmente significativo: el Bayern completó 225 pases en el último tercio del campo, frente a los apenas 62 del Leipzig.

Y luego estuvo la efectividad de cara a portería. Ya en Augsburgo, el Bayern había realizado 29 disparos y alcanzado un valor de goles esperados de 5,02, pero aun así tuvo que conformarse con dos tantos. Contra el Leipzig, con exactamente el mismo número de remates, llegaron seis goles, pese a que el xG fue incluso inferior, de 3,76. La diferencia entre ambos encuentros difícilmente podría ser más evidente.

«Esta vez aprovechamos nuestras ocasiones desde el principio. Y cuando empezamos a coger ritmo, es muy, muy difícil jugar contra nosotros», resumió Nathaniel Brown.

Nuevo récord en Bundesliga

La enorme potencia ofensiva que ha alcanzado el conjunto muniqués también queda reflejada en un nuevo récord de la Bundesliga. Ningún equipo había conseguido antes marcar 18 goles en sus tres primeros partidos como local de una temporada. La anterior plusmarca pertenecía, precisamente, al propio FC Bayern, con 17 tantos en la campaña 2020/21.

«Fue una auténtica alegría ver la convicción con la que salimos al campo. Recuperamos esa facilidad para marcar. Nos alegramos muchísimo por Lucho, que hoy ha metido tres goles, y por Harry, que volvió a trabajar incansablemente y también consiguió marcar», resumió el guardameta Jonas Urbig, que sustituyó al lesionado Manuel Neuer.

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Y hablando de «Lucho», Luis Díaz fue la gran imagen de la exhibición del Bayern. Tres goles y una asistencia: por primera vez participó directamente en cuatro tantos en un mismo partido de Bundesliga. Pero hubo otra cifra que también dijo mucho sobre su extraordinaria actuación: 23 sprints, más que cualquier otro jugador sobre el césped. Díaz trabajó sin descanso. En su figura se concentró buena parte de lo que caracterizó al FC Bayern durante aquella noche: velocidad, precisión y un hambre de gol que nunca disminuyó, ni siquiera con una ventaja tan amplia.

En medio de todos los elogios a Díaz, Kane también tuvo motivos para celebrar otra marca extraordinaria. En su partido número 100 en la Bundesliga, el inglés marcó su gol número 102. Una cifra que ningún otro jugador había alcanzado en sus primeros 100 encuentros en la competición. Además, Kane repartió dos asistencias y, con nueve participaciones directas en gol, pasó a liderar en solitario la clasificación de jugadores con más goles y asistencias. Una vez más, el delantero no solo ejerció de goleador, sino también de asistente y pieza fundamental para conectar el juego del equipo.

Por supuesto, una victoria por 6-1 no significa que todas las dificultades hayan desaparecido. Una temporada de Bundesliga es larga y cada rival plantea exigencias diferentes. Pero esta goleada llega en un momento especialmente oportuno. «Ahora también necesitamos mantener esta estabilidad durante las próximas semanas», añadió Eberl.

Ya el miércoles espera el siguiente gran desafío en la Champions League, con la visita del FC Arsenal, antes de que el Bayern viaje a Friburgo para enfrentarse al SC Freiburg en la Bundesliga (todos los partidos).

Lo que está claro es que este equipo todavía tiene mucho por delante.

Las declaraciones tras el partido en casa contra el RB Leipzig:

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