

«¡Levantaos si sois del Bayern!», resonó con fuerza en el Allianz Arena. Y los aficionados del FCB se pusieron en pie. El Borussia Dortmund acababa de arrebatarle la victoria a nuestro FC Bayern en el clásico de la Bundesliga con un gol del empate en los últimos minutos, que estableció el 2-2. Sobre el césped, los jugadores discutían, gesticulaban y buscaban explicaciones.
En una turbulenta noche de sábado no hubo, al término del encuentro, imágenes de satisfacción. Pero tampoco de resignación. Y es que el FC Bayern había invertido demasiado en los 90 minutos anteriores y había demostrado una y otra vez que no se deja desestabilizar por los contratiempos.

Fue un partidazo que exigió mucho a los muniqueses, tanto en el plano físico como en el emocional. Y uno que volvió a demostrar lo estrecho que puede ser el margen entre la victoria y la decepción.
«Por supuesto, al final estamos decepcionados por no haber ganado. Pero también tengo que transmitirles a los jugadores que el rendimiento ha sido bueno. Hemos sabido generar las ocasiones adecuadas», valoró el entrenador Aaron Danks, que una vez más tuvo que suplir en el banquillo la ausencia del primer entrenador, Vincent Kompany, por enfermedad.
Durante buena parte del encuentro, el FC Bayern hizo muchas cosas bien. Ante un Dortmund bien replegado, nuestro equipo controló el juego durante largos tramos, supo llevarlo con inteligencia hacia las bandas y encontró soluciones incluso en espacios reducidos. Konrad Laimer y Alphonso Davies aportaron dinamismo por los flancos, mientras que los muniqueses estuvieron muy atentos tras pérdida. Al principio, solo faltó precisión en los últimos metros. Sin embargo, el BVB plantó cara con intensidad y dejó claro por qué también llegaba invicto a este duelo en la cumbre. Cuando los visitantes lograban avanzar, generaban bastante peligro.
El regreso de Kimmich da estabilidad al Bayern
Uno de los jugadores que volvió a dejar su sello en el juego del conjunto muniqués fue Joshua Kimmich. Tras perderse tres partidos por un fallecimiento en su círculo familiar más cercano, el capitán regresó directamente al once inicial. Pidió el balón, dirigió a sus compañeros y marcó el ritmo del equipo. Su presencia, después de los difíciles días que había atravesado, no era en absoluto algo que se pudiera dar por sentado.
«Ha sido una semana muy dura. Me alegra volver a estar sobre el césped. Independientemente del resultado, hay que decir que estamos atravesando unas semanas complicadas. Ahora es cuando se demuestra si somos un equipo. Tenemos que permanecer unidos», afirmó Kimmich con claridad.
En apenas unos minutos, Ismael Saibari y Serge Gnabry tuvieron que abandonar el terreno de juego por molestias. Dos nuevos contratiempos para un equipo que ya tenía que hacer frente a numerosas bajas. Pero el Bayern siguió adelante.

Y encontraron la manera de superar la defensa del Dortmund con sorprendente frecuencia. El 1-0 de Laimer tras una magnífica pared con Michael Olise (38') fue solo un ejemplo de cómo los muniqueses lograron imponerse incluso en espacios muy reducidos gracias a la velocidad, el movimiento y la precisión técnica. Que el Bayern acabara el partido con 23 remates, 18 de ellos desde dentro del área, no fue casualidad.
Las seis grandes ocasiones y un valor de goles esperados (xG) de 4,18 reflejaron todo lo que nuestro equipo fue capaz de generar ante un rival de gran nivel. El Dortmund, por su parte, apenas alcanzó un xG de 0,63.
El Bayern tuvo ocasiones de sobra para llevarse el Klassiker. Pero el balón se topó una y otra vez con los palos, como ocurrió con el penalti por mano de Harry Kane en la segunda parte (56') o con el disparo de Lennart Karl poco antes del final. De los 23 remates del conjunto muniqués, solo cinco fueron entre los tres palos. En el otro lado, el Dortmund demostró que a veces basta muy poco para cambiar el rumbo de un partido.
Sin embargo, tan destacable como la superioridad futbolística del Bayern fue su reacción ante los contratiempos. Después de que Kane fallara el penalti, Serhou Guirassy hizo el 1-1 (60') y el partido se puso cuesta arriba. Pero los muniqueses no perdieron ni el orden ni la confianza en sus posibilidades. Al contrario, siguieron buscando la portería rival con determinación y, tras una asistencia de Kane, Dayot Upamecano volvió a adelantar al Bayern (66').
Esa capacidad para sobreponerse a las adversidades ya había caracterizado al FC Bayern durante las últimas semanas. También se hizo notar ante el Dortmund, aunque esta vez no fue suficiente para ganar. El equipo visitante siguió siendo peligroso, no se rindió tras encajar el segundo gol y encontró su recompensa a tanta insistencia con el empate de Fábio Silva en los últimos minutos.
«Si nos fijamos en cómo fue la segunda parte, desde mi punto de vista no fue un empate justo. Pero a veces el fútbol es así. El BVB no se rindió. Al final tenemos que conformarnos con el punto, aunque, por supuesto, deberíamos haber ganado», resumió Kimmich.
Por si fuera poco, Olise también tuvo que abandonar el terreno de juego con molestias, lo que hizo que la noche resultara aún más amarga para los muniqueses.
El próximo gran reto está a la vuelta de la esquina
De esta forma, el FC Bayern tuvo que conformarse con un empate que le permite mantener el liderato, pero que dejó algo muy claro: a este equipo no le faltan calidad futbolística ni espíritu de grupo. Sin embargo, en un partido de tanta exigencia como este, a veces hace falta algo más: transformar todo el esfuerzo en una victoria.
«Lo hemos dicho muchas veces: necesitamos a todos y cada uno de nuestros jugadores. Queremos seguir vivos en todas las competiciones hasta el final y, para eso, necesitamos a toda la plantilla. Ahora llega una fase en la que cada jugador va a ser importante. Estamos unidos y esperamos ganar los dos partidos que quedan antes del parón internacional», afirmó Laimer, mirando ya hacia delante con determinación.
Lo cierto es que apenas hay tiempo para lamentarse por el resultado. El próximo martes, a las 21:00 (CET), el Atlético de Madrid espera al Bayern en la Champions League para afrontar otro gran desafío. Una nueva oportunidad para volver a demostrar todo lo que el equipo dejó ver ante el Dortmund y, esta vez, obtener la recompensa que merece.
Las declaraciones tras el partido en casa contra el Borussia Dortmund:
Temas de este artículo






