



Repaso a la temporada en la máxima competición europea
dom | 03/05/26 | 20:24
Noches europeas en rojo: el especial camino del FC Bayern femenino en la Champions League.
Las noches europeas tienen una dinámica muy particular. A menudo son el baremo con el que los equipos crecen… o se rompen. Para el FC Bayern femenino, la temporada 2025/26 en la UEFA Women’s Champions League se convirtió exactamente en una prueba de madurez de ese tipo. Entre primeros golpes, remontadas históricas y victorias muy trabajadas, se fue formando un equipo que aprendió a lidiar con la presión, los contratiempos y las expectativas en duelos ante los mejores equipos del continente, y que desarrolló una nueva naturalidad en el escenario internacional. fcbayern.com repasa una temporada extraordinaria que llevó a las muniquesas hasta las semifinales contra e FC Barcelona.
Un inicio doloroso

Hay derrotas que rompen a un equipo. Y hay derrotas que provocan algo. La derrota inicial por 1-7 ante el FC Barcelona al comienzo de la fase liga pertenece, sobre el papel, probablemente a la primera categoría. El Barça dominó, y el equipo del técnico José Barcala comprobó de forma contundente el nivel que le esperaba en la máxima competición europea: en ritmo, precisión y contundencia en ambas áreas.
Sin embargo, más importante que el resultado fue la reacción posterior. El partido no se interpretó como una ruptura, sino como un espejo: ¿en qué debían seguir trabajando las muniquesas?, ¿dónde estaban los siguientes pasos en su desarrollo?, ¿qué las separaba aún de la élite absoluta? Justo ahí comenzó la pronunciada evolución que acabaría llevando a las campeonas alemanas hasta las cuatro mejores de Europa. Y que les dio la confianza necesaria para consolidarse de forma duradera en ese grupo.
Victoria en casa, tiempo añadido y primer golpe liberador

El punto de inflexión no tardó en llegar. Nueve días, para ser exactos. En el primer partido en casa de la temporada en la Champions League, ante la Juventus de Turín, los tres primeros puntos estuvieron en el aire durante mucho tiempo. Aunque Pernille Harder adelantó de cabeza a las muniquesas a los once minutos, las italianas empataron solo seis minutos después. Un momento en el que la inseguridad de Barcelona pareció regresar brevemente.
Entonces el tiempo añadido escribió su propia historia: en el minuto 95, Harder prolongó un centro de Giulia Gwinn hacia la carrera de Schüller, que empujó el balón con la puntera lo justo para que cruzara la línea. Primero hubo incertidumbre; después, la certeza: el gol valía. La tensión se convirtió en alivio, y el alivio en pura alegría. Fue el inicio de una serie que puso pronto al FC Bayern femenino rumbo a los cuartos de final y transmitió la sensación de que, a partir de entonces, también podía ganar los partidos apretados en el último segundo.
Las vigentes campeonas, destronadas

Lo que vino después tuvo un gran valor simbólico. El duelo ante el vigente campeón, el Arsenal, pertenece a esos partidos que muchos de los 15.407 aficionados presentes en el Allianz Arena recordarán durante años. Al descanso, las muniquesas perdían 0-2, una desventaja que parecía pesada, pero que en la segunda parte se transformó en un golpe sobre la mesa en Europa.
La segunda mitad fue de las locales: primero, el gol de la recién incorporada Alara hizo brotar la esperanza; después, Harder firmó el empate con un golazo y electrizó definitivamente el estadio. A cuatro minutos del final, la capitana Glódís Viggósdóttir hizo temblar Fröttmaning al empujar sobre la línea, de forma acrobática y con enorme determinación, un centro de Klara Bühl para establecer el 3-2 definitivo. Aquel partido no solo trajo los siguientes tres puntos, sino que envió un mensaje claro a toda Europa: siempre hay que contar con el FC Bayern femenino, sea cual sea el marcador y por grande que parezca el obstáculo.
Una victoria a domicilio con impacto

En el Parque de los Príncipes ante Paris Saint-Germain, las muniquesas mostraron otra faceta: control en medio del caos. El tempranero gol de Sakina Karchaoui puso brevemente al PSG en una posición cómoda, el público en París elevó el volumen y la presión sobre las muniquesas aumentó. Pero Linda Dallmann respondió prácticamente de inmediato y devolvió el partido al punto de partida. Antes del descanso, Momoko Tanikawa hizo el 2-1. Un gol que no solo cambió el resultado, sino también el control del juego, y devolvió al Bayern una visible seguridad y fluidez.
En la fase final, Jovana Damnjanović puso el broche con el 3-1 a un maduro partido a domicilio, en el que el FC Bayern femenino mantuvo la calma, defendió con inteligencia y aprovechó sus ocasiones con máxima eficacia. La victoria supuso el noveno triunfo consecutivo del equipo en todas las competiciones y subrayó que este conjunto también ha crecido y madurado para competir en grandes escenarios fuera de casa.
Empate ante el Atlético y claridad contra el Vålerenga

El empate 2-2 en el campo del Atlético de Madrid —pese a haberse puesto por delante— no fue un espectáculo, pero sí otra prueba de carácter para el equipo de Barcala. En un partido intenso, marcado por muchos duelos y pequeños puntos de inflexión, las muniquesas tuvieron que aprender a gestionar la resistencia rival y a imponerse también cuando falta el gran brillo. La respuesta llegó solo una semana después.
Con la victoria por 3-0 en casa ante el Vålerenga, justo antes de final de año, las muniquesas dejaron las cosas claras: la clasificación directa para los cuartos de final estaba sellada. Sobre el césped se escribió una historia especial: la central Stine Ballisager,, llegada a Múnich en verano, no solo adelantó a las campeonas de doblete con su primer gol en la Champions League, sino que lo hizo precisamente ante su exequipo. Un momento que unió importancia deportiva y emoción personal.
Tras el partido, jugadoras y cuerpo técnico se reunieron sobre el césped para esperar los resultados de los encuentros que se disputaban en paralelo. Las miradas se dirigían a las pantallas, las conversaciones se apagaban por momentos, hasta que finalmente llegó la certeza definitiva: la clasificación directa para los cuartos de final estaba conseguida, y la alegría fue enorme.
La campeona de Asia coloca al FC Bayern femenino en la pole position

Gran escenario para grandes momentos: en cuartos de final, las muniquesas se midieron al Manchester United. En Old Trafford la tensión se palpaba en el ambiente; cada duelo, cada pase llevaba consigo el peso de la eliminatoria. Y el inicio apenas pudo ser mejor: Harder adelantó al Bayern a los dos minutos. Pero las Red Devils empataron antes del descanso, el partido fue de un lado a otro y se convirtió en un intercambio abierto de golpes entre dos grandes equipos.
Harder volvió a marcar, y el United volvió a responder. Entonces llegó el momento de Tanikawa. La japonesa acababa de regresar a Múnich como flamante campeona de Asia y demostró una vez más ante el United por qué es una de las estrellas más brillantes del firmamento del fútbol femenino. En el minuto 84, la jugadora de 20 años colocó con maestría el balón en la red desde unos 18 metros para firmar el importantísimo 3-2 de la victoria. Técnicamente brillante, con temple y con la naturalidad de una grande. Un gol que allanó el camino y dejó al FC Bayern femenino en una posición ideal para la vuelta.
Furiosa vuelta en el Allianz Arena

A principios de abril, el Bayern regresó al Allianz Arena para disputar la vuelta de los cuartos de final. De nuevo se vio por detrás en el marcador y de nuevo logró remontar el partido. Es uno de los patrones de esta temporada, una señal de cuánto ha aprendido este equipo a ver los golpes no como un final, sino como un punto de partida.
La capitana Viggósdóttir empató en la recta final (81’) antes de que Dallmann, solo cuatro minutos después, marcara el 2-1 y sellara así el pase a semifinales. Fue un partido que se decidió menos por dominio que por fortaleza mental. Una vez más, la afición empujó a las muniquesas hacia el éxito, las alentó durante los 90 minutos y, de nuevo, el FC Bayern femenino pudo celebrar ante la Südkurve llena al ritmo de los cánticos. Con la certeza de haber alcanzado otro hito.
Apasionante partido de ida contra el Barcelona

En semifinales esperaba nada menos que el FC Barcelona. Precisamente el equipo que había propinado a las muniquesas aquel doloroso toque de atención al inicio de la temporada. El círculo se cerraba y, con ello, se presentaba la oportunidad de demostrar cuánto había crecido el equipo desde entonces.
El Bayern volvió a mostrar carácter: tras el tempranero gol de Ewa Pajor, llegó la importante respuesta de Franziska Kett, que con su tanto del empate volvió a cambiar el rumbo del partido y aportó nueva energía sobre el césped. Sin embargo, en una intensa fase final vio la tarjeta roja, el Barcelona apretó con toda su potencia ofensiva, pero el Bayern resistió, se lanzó a cada duelo y defendió el resultado de forma colectiva. 1-1 tras 90 minutos cargados de emoción. Un resultado que dejaba todo abierto. Y, sobre todo, una muestra de que este equipo ha llegado al gran escenario europeo: respetado, consolidado y preparado para competir de tú a tú con los mejores del continente.
Eliminación en semifinales en el Camp Nou

Para la vuelta a principios de mayo, las muniquesas viajaron de nuevo a Barcelona, como ya había ocurrido al inicio de esta temporada de Champions League. Esta vez, sin embargo, no esperaba el Estadi Johan Cruyff, sino el gran escenario: el legendario Camp Nou. Ante una impresionante entrada de 60.021 espectadores, se disputó la vuelta de semifinales contra el tricampeón de la competición. Durante 90 minutos intensos y apasionados, las muniquesas se opusieron con todo lo que tenían a las catalanas. Al final, sin embargo, cayeron por 4-2 ante el Barcelona y se quedaron sin su primera clasificación para la final de la máxima competición europea.
Pese a la decepción por la eliminación en semifinales, las muniquesas pueden mirar con la cabeza alta a una temporada de Champions League realmente notable: con actuaciones valientes, grandes momentos y una impresionante labor de equipo. Y quién sabe: quizá el sueño de alcanzar la final por primera vez se haga realidad ya la próxima temporada.
🗞️ La crónica del duelo en Barcelona:

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